El Atlético de Madrid se despidió de la Copa del Rey tras caer 0-1 ante el Barcelona en el Metropolitano. Un solitario gol de Ferran Torres bastó para que el equipo de Xavi se clasificara a la final, donde se medirá al Real Madrid en un nuevo Clásico.
Desde el inicio, el Barcelona mostró una superioridad evidente, liderado por un Pedri brillante y un Lamine Yamal desbordante. El Atlético, en cambio, se vio incapaz de frenar el vendaval azulgrana en la primera mitad. El equipo de Simeone, que presentó a Giuliano como novedad en el once, no logró contener las acometidas culés, con Pedri filtrando pases y Lamine generando peligro constante.
La jugada del gol llegó tras una brillante acción del joven Lamine, quien filtró un pase preciso que Ferran Torres aprovechó para batir a Musso con un sutil toque. El Atlético apenas pudo reaccionar y llegó al descanso sin haber encontrado su ritmo de juego.
Consciente de la necesidad de una reacción, Simeone movió el banquillo en la segunda parte y dio entrada a Lenglet, Galán y Sorloth. La presencia del noruego cambió el panorama y generó las mejores oportunidades para los colchoneros. Sin embargo, la falta de acierto en los últimos metros condenó al Atlético, que vio cómo su intento de remontada se quedaba corto.
El Barcelona, con menos posesión en el segundo tiempo, resistió los intentos rojiblancos y aseguró su pase a la final, donde se medirá con el Real Madrid en un Clásico que definirá el campeón de Copa. Para el Atlético, la eliminación supone un golpe duro, certificando un mes de marzo y abril negros en los que se ha alejado de los títulos.
