El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado el reciente giro en la política internacional de Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, para marcar distancias con Vox y reforzar su perfil moderado. Durante una comparecencia este jueves, Feijóo lanzó un mensaje contundente: “Ningún patriota puede defender a quien perjudica a España”, en referencia indirecta a Vox y sus simpatías con la línea trumpista.
El presidente del PP ha tendido la mano al Gobierno de Pedro Sánchez para construir una estrategia “de país” ante los desafíos internacionales y económicos. Feijóo ha asegurado que las comunidades autónomas gobernadas por su partido están dispuestas a colaborar con el Ejecutivo “por el bien común y por el futuro de España”.
Sin embargo, no todos en el partido comparten ese tono conciliador. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, se ha desmarcado públicamente de la iniciativa y ha criticado duramente el plan presentado por el Gobierno. Ayuso calificó la propuesta como “una cortina de humo” y acusó a Sánchez de “utilizar la cooperación institucional como una herramienta de propaganda”.
Estas divergencias internas reflejan la tensión entre el ala más moderada del PP, que busca distanciarse tanto del populismo de Vox como del enfrentamiento constante con el Gobierno, y una línea más combativa representada por Ayuso.
La estrategia de Feijóo parece ir encaminada a reforzar su perfil como alternativa seria de gobierno, mientras trata de debilitar a Vox, con quien compite por el voto conservador. La referencia a Trump, figura admirada por sectores ultras, no es casual: busca poner en evidencia las contradicciones de un nacionalismo que, en su opinión, termina perjudicando los intereses de España.
