La FIFA tiene la última palabra en la designación de sedes
La FIFA posee la autoridad para modificar unilateralmente las ciudades sede propuestas por la candidatura conjunta de España, Marruecos y Portugal para el Mundial 2030. Según el documento confidencial ‘Overview Hosting Requirements’, aunque las federaciones nacionales pueden sugerir ciudades, la decisión final recae en la FIFA, que evaluará si las propuestas cumplen con sus estándares.
Incertidumbre en el Metropolitano y La Rosaleda
En España, se han propuesto once estadios en nueve ciudades para albergar partidos del Mundial. Sin embargo, surgen dudas sobre la disponibilidad del Estadio Metropolitano de Madrid y La Rosaleda en Málaga. El Atlético de Madrid está evaluando si es más rentable económicamente ceder su estadio a la FIFA durante dos meses o utilizarlo para otros eventos. Por otro lado, La Rosaleda necesita una ampliación de 10,000 asientos para cumplir con el mínimo de 40,000 exigidos por la FIFA, lo que implica desafíos económicos y logísticos.

Vigo y Valencia: candidatas en espera
Ante estas posibles vacantes, las ciudades de Vigo y Valencia, inicialmente excluidas, podrían ser consideradas como sedes alternativas. El nuevo estadio de Mestalla en Valencia se perfila como la primera opción en caso de que el Metropolitano no participe. Mientras tanto, Vigo permanece a la expectativa, dependiendo de la resolución de la situación en Málaga.
Controversias en la selección de sedes
La exclusión de Vigo ha generado polémica. El alcalde de la ciudad, Abel Caballero, ha solicitado explicaciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en múltiples ocasiones, denunciando posibles irregularidades en el proceso de selección. Además, la directora de la candidatura del Mundial 2030, María Tato, fue cesada tras revelarse que presuntamente modificó puntuaciones para influir en la elección de sedes, favoreciendo a San Sebastián sobre Vigo.
Próximos pasos y decisiones pendientes
La RFEF está recopilando documentación para que tanto Valencia como Vigo puedan ser consideradas por la FIFA como sedes. La decisión final dependerá de la evaluación de la FIFA y de cómo se resuelvan las incertidumbres actuales en las ciudades inicialmente propuestas.