La consejera de Sanidad visita los trabajos, que concluirán en julio y responden a la necesidad urgente de espacio tras detectar explosivos en la parcela inicial
La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, ha visitado este jueves las obras de ampliación del cementerio de Sidi Embarek, donde se están construyendo 329 nuevas tumbas. De ellas, 56 estarán habilitadas ya a finales de este mes de abril, mientras que la totalidad se prevé que esté lista antes de que finalice mayo. La finalización completa de los trabajos está programada para el mes de julio.

Esta actuación fue declarada de emergencia debido a las dificultades surgidas en la parcela inicialmente prevista para la ampliación, donde se localizaron antiguos artefactos explosivos que obligaron a paralizar los trabajos y buscar una nueva ubicación.
Con un presupuesto de 1.492.200 euros, la intervención contempla la urbanización de una superficie de 1.200 metros cuadrados, que incluye la demolición de antiguos almacenes y la dotación de servicios básicos como agua, saneamiento y alumbrado. Además, se está acondicionando un espacio anexo de 600 metros cuadrados, donde en el futuro se podrán construir otros 200 enterramientos.

Durante la visita, la consejera estuvo acompañada por la directora general de Sanidad, Rebeca Benarroch, el director general de Infraestructuras y Desarrollo Sostenible, Walid Ahmed, y técnicos de la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, que supervisan el proyecto. Las obras están siendo ejecutadas por la empresa Dragados.
Benzina destacó la importancia de esta actuación para garantizar la disponibilidad de espacios en el camposanto, subrayando la celeridad con la que se ha respondido ante la situación imprevista provocada por los restos explosivos hallados en la primera parcela.
