El rey Mohammed VI ha ordenado la suspensión del sacrificio ritual del Eid al-Adha este año, una medida excepcional motivada por la grave escasez de ganado en el país.
Cinco años de sequía afectan al sector ganadero
Según un mensaje real dirigido a la nación, la decisión responde a las consecuencias de cinco años consecutivos de sequía, que han reducido drásticamente la disponibilidad de cabezas de ganado en Marruecos. Esta situación ha generado preocupaciones sobre el abastecimiento y los precios del mercado, afectando tanto a los productores como a los consumidores.
El sacrificio del Eid al-Adha es una de las tradiciones religiosas más importantes del islam, y su suspensión supone un hecho inusual en la historia del país. Sin embargo, el monarca ha considerado prioritaria la protección del sector ganadero y la estabilidad del mercado frente a la difícil coyuntura climática.
Impacto y reacciones
La medida ha generado diversas reacciones en la sociedad marroquí. Mientras algunos sectores entienden la necesidad de garantizar la sostenibilidad del sector agropecuario, otros han expresado su pesar por la cancelación de un rito de gran significado religioso y cultural.
Las autoridades marroquíes han asegurado que seguirán tomando medidas para mitigar los efectos de la sequía y reforzar el apoyo a los ganaderos afectados. Entretanto, se espera que el país afronte esta celebración de manera diferente, adaptándose a las circunstancias excepcionales que atraviesa.