El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha redoblado sus esfuerzos para convencer a Groenlandia de unirse a su país, en vísperas de una visita oficial de su vicepresidente, J. D. Vance, a la isla danesa. Durante una entrevista con el presentador de radio conservador Vince Coglianese, Trump insistió en la necesidad de anexionar Groenlandia, una aspiración que ha manifestado en reiteradas ocasiones. “Tenemos que conseguirla”, afirmó el mandatario.
Trump justificó su postura alegando razones de seguridad internacional y defensa. “Es una isla vital para una postura de defensa, e incluso para una postura ofensiva, tal y como está el mundo. Odio tener que decirlo así, pero vamos a tener que hacerlo”, declaró. Aunque reconoció que los groenlandeses podrían no estar interesados en formar parte de Estados Unidos, sostuvo que era necesario persuadirlos de los beneficios de la anexión. “Creo que tenemos que hacerlo y convencerles”, agregó.
La delegación encabezada por Vance visitará este viernes la base militar estadounidense de Pituffik, ubicada en el noroeste de Groenlandia, con el propósito oficial de evaluar la situación de seguridad en la región. Junto a Vance, formarán parte del viaje su esposa, Usha Vance, y el consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz.
Este cambio de agenda modifica los planes iniciales de Estados Unidos, que contemplaban una visita de tres días de Usha Vance y Waltz a Groenlandia para participar en eventos culturales, como una carrera de trineos tirados por perros. Sin embargo, la noticia de la visita generó malestar en Dinamarca y entre la población groenlandesa, especialmente en un momento de incertidumbre política tras las elecciones locales del 8 de marzo.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, criticó la visita, calificándola de una «presión inaceptable». Según el gobierno danés, los altos funcionarios estadounidenses no han sido invitados formalmente al territorio, lo que ha provocado tensiones diplomáticas entre ambos países aliados en la OTAN.
La reducción del itinerario estadounidense a una visita exclusiva a la base de Pituffik ha sido recibida con cierto alivio por Dinamarca. «Creo que es una decisión mucho más sensata visitar las instalaciones militares en lugar de interferir en la política groenlandesa, especialmente en una situación en la que aún no se ha formado un nuevo Gobierno», señaló el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen.
El interés de Trump por Groenlandia no es nuevo. Durante su primera presidencia, en 2019, ya propuso la compra de la isla a Dinamarca, lo que generó una airada respuesta del gobierno danés y la comunidad internacional. Con estas nuevas declaraciones y la visita de alto nivel, el mandatario estadounidense reaviva su intención de integrar el territorio groenlandés a Estados Unidos, en un momento geopolítico especialmente tenso.
